Nuestra Visión
Nuestra prioridad es glorificar a Dios en todo. Ayudar a las personas a tener un encuentro personal con Jesucristo.
Discipular para que crezcan en el conocimiento de la Palabra de Dios, ya que ésta traerá paz, libertad y propósito a sus vidas,dando lugar al desarrollo de los dones y a un avivamiento personal.
2 Timoteo 1:6
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti…”
Nos mueve la pasión por la restauración de cada persona y de las familias a través de la Palabra de Dios.
Isaías 61:1-2
“El Espíritu del Señor Soberano está sobre mí,porque el Señor me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres.Me ha enviado para consolar a los de corazón quebrantado y a proclamar que los cautivos serán liberados y que los prisioneros serán puesto en libertad.Él me ha enviado para anunciar a los que se lamentan que ha llegado el tiempo del favor del Señor…”
Nuestras creencias
Salvación
Enseñamos que la salvación de la humanidad perdida y pecadora es un regalo gratuito de la gracia de Dios, basado únicamente en la muerte de Jesus, efectuada por la obra regeneradora del Espíritu Santo, y recibida solo a través de la fe en la persona y obra terminada de Jesucristo en la cruz. Además, enseñamos que solo la salvacion viene a travez de Jesucristo.
Efesios 1: 4; 2: 8-10; Romanos 8: 28-30; 10: 9-10, 13; 2 Pedro 3: 9, Juan 3:16
Jesucristo
Enseñamos que Jesucristo es Dios. Fue concebido por el Espíritu Santo, nació de una virgen, vivió una vida sin pecado, realizó muchos milagros, derramó Su sangre en la cruz , fue sepultado, resucitó corporalmente, ascendió a la diestra del Padre y regresara, visible y personalmente en gloria y poder para recoger a su iglesia unida.
Juan 1: 1-3, 14; Mateo 1: 18-25; Filipenses 2: 5-9;
Colosenses 1:15; 1 Corintios 15: 1-8, Hechos 1:11
El espíritu santo
Enseñamos que el Espíritu Santo es Dios, co-igual y coexistente con el Padre y el Hijo. El Espíritu Santo habita en cada creyente y le da poder para vivir una vida victoriosa.
El Espíritu Santo, capacita al creyente con dones espirituales otorgados soberanamente para poder edificar la iglesia, que es el cuerpo de Cristo.
Juan 14: 16-19; 16: 7-15; 1 Corintios 6: 19-20;
Romanos 8: 9, 11; Tito 3: 5; Ef. 4: 11-16
Bautismo y Cena del Señor
Enseñamos que Jesús instruyó a sus seguidores a recordar su muerte y resurrección. Le dio a la iglesia dos símbolos visibles (llamados “ordenanzas”) como recordatorios. Estas dos ordenanzas son el bautismo y la Cena del Señor. Ninguna de estas ordenanzas es necesaria para la salvación, sino que se practican en obediencia a nuestro Señor Jesucristo y en recuerdo de él.
El bautismo por inmersión es un acto único de identificación obediente con Jesús como Señor. Sirve como un signo externo de confesión consciente de arrepentimiento y fe. La Cena del Señor es un símbolo continuo que recuerda la muerte, el entierro, la resurrección y el regreso prometido de nuestro Señor.
Mateo 28: 18-20; Mateo 26: 26-29;
1 Corintios 11: 23-32